Perturbed by Quietism

La Edad Media contemporánea.
El Miracle 03/03/2017

En el bosque, los nidos de orugas sustituyen a la primavera. Los campos verdes fluorescente contrastan con las masas de ramas secas y las grandes moles, pretéritas, casi ancestrales, de piedra sobre piedra, conforman el símbolo genuino de estas tierras: austeras, oscuras y frías por fuera, recargadas de oro, millones de angeles y santos y vírgenes y cristos, casi diabólicos, por dentro. El horror vacui del barroquismo te deja aturdido, incrédulo de las creaciones abrumadoras, ejemplos de unos tiempos extraños, desconocidos, abrasados después por la Guerra Civil, reposando ahora en la oscuridad que iluminas con un euro.

Los pasillos son anchos, típicamente monásticos, de película. Sillas fastuosas cada cinco metros y pinturas enigmáticas negras de angeles y santos y vírgenes y cristos cubriendo las paredes blancas. Muros profundos solo interrumpidos por unos ventanales insuficientes por donde entrever el fastuoso claustro, un vergel húmedo, maravilloso, inalcanzable.
Mi habitación será el refugio.

Sopa de polvo pasada por el túrmix, una sepia que quedó de la comida, reseca, ensaladilla rusa de las monjas i unas natillas del Aldi. La cena. Mi compañía son dos: el prior y el mayor. Conversación distendida, casi divertida, entre ellos… Yo, quedando como al margen intentando interactuar a pesar del sentir casi patético.
Hablan de los logros literarios de Pilar Rahola, de la misión profética en lo cuotidiano, del grupo de alcohólicos anónimos que se aloja en la Casa de la Espiritualidad y de la polémica con los drag queens del Carnaval de las Palmas … yo me quedo así, sonriendo, incapaz de reaccionar.

- ‘Te vas el miércoles verdad?’ Dice el mas joven.
- ‘Necesitamos nuestros espacios de intimidad’ … añade el viejo.

Mientras tanto en el bosque, ya esta oscureciendo, y los nidos de orugas sustituyen la primavera. Por todo se oyen los susurros-casi-gritos del viento, traspasando puertas, muros, tiempos, campos, plegarias … hasta llegar a mi.

Sigo esperando esa anunciada lluvia para poder sentirme un poco mas recogido, un poco mas triste, un poco mas de aquí: austero, oscuro, frío por fuera … horror vacui por dentro.

La comunidad esta en extinción.
El Miracle 06/03/2017

Marcados por estrictas rutinas pseudo-mágicas, ocupados por múltiples quehaceres, preparan, reparan, cuidan, mantienen. Preocupados por el papel del la religiosidad en la sociedad contemporánea, la relevancia de una iglesia obsoleta, viven embalados por un envoltorio de un barroquismo que intentan comprender, sobrecogidos por el respeto al dogma.

Obedecen la estricta estructura diaria, leyendo los textos sagrados en comunidad metafórica, de dos o tres, cinco veces al dia. Unos rituales que, por su maniqueísmo espeluznante, no parecen tener sentido alguno: el dictamen de un dios contextual, sentencias pretéritas, totalmente anacrónicas de un lenguaje que solo existe aquí, entre estos muros, impregnando los rincones y las persistentes brechas del alma.

Lo que los diferencia del resto es la austeridad. Viven voluntariamente en la humildad, consumen muy poco, pasan frío y las dietas son escuetas. En este sentido, son también revolucionarios, anti-capitalistas, retro-humanos, esenciales.

Acercándose a la soledad de los libros antepasados, se saben en extinción, se recuerdan anclados en los aprendizajes en común, cuando su existencia tenia mas sentido. Perturbados por el quietismo y su obsolescencia programada, sobreviven como reductos de una forma del ser en el mundo radicalmente inútil, única y necesaria.